Por Elsa Izaguirre

La mayoría conocemos que existen países del oriente donde prohíben la Navidad como: Corea del Norte, Somalia, Brunéi, Tayikistán, Arabia Saudita y China, entre otros.

Pero cuando hablamos de América latina, Aunque no parezca real, ya se da, que en algunos países se presenten proyectos que prohíben colocar representaciones de Jesucristo, y en general imágenes religiosas (incluyendo nacimientos y cruces), en espacios públicos, porque alegan que lastima la susceptibilidad de algunas personas que se sienten agraviadas viendo esas imágenes.

¿Hacia dónde avanzan estas leyes? A la eliminación del cristianismo; a omitir el milagro del nacimiento del Mesías Salvador.  No podemos dejar de celebrar la esperanza de un Dios que no perdió la fe en la humanidad; más bien se hizo carne, se humanizó y compartió nuestra historia, nuestro espacio, penas y alegrías, ilusiones y frustraciones. 

Seremos espectadores como los pastores e ir y ver lo que está sucediendo, lo que Dios está revelándonos. Jesús nace y con ello su incursión en la Historia, pues es un parteaguas significativo; hay un antes y un después de Jesucristo. Lo mismo que pasa en nuestra historia personal: hay un antes y un después de Cristo.

Por Leonor M.

Luces de colores, comidas deliciosas, regalos, risas y tintineantes villancicos navideños inundan el ambiente, sonrisas y buenos deseos a tu alrededor, pero… en tu interior se instala la oscuridad: tristeza, desesperanza y un fuerte sentimiento de soledad parecen inundar tu corazón y nublar tu visión de tal manera que parece imposible disfrutar esta festiva temporada, antes bien, deseas meterte en cama y dormir hasta que llegue enero…

¿Te identificas con esta descripción?

Para tu alivio, no estás solo, esta es una condición más común de lo que creemos, se suele llamar depresión navideña, e incluso psicológicamente –bajo ciertas peculiaridades- se ha catalogado como trastorno afectivo estacional (TAE)[1], caracterizado por la presencia de episodios depresivos, con somnolencia excesiva y aumento en la ingesta de alimentos, que acontecen de manera recurrente al llegar el otoño-invierno.

Por Bob Davies

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
Lucas 2:10-11