Por Anne Paulk
Por Anne Paulk
Cuando daba clases de bachillerato, conocí a Natalie, una estudiante joven y atractiva de grandes ojos cafés y cabello castaño. Me buscaba mucho, me felicitaba constantemente por mi maquillaje, comía su almuerzo cerca del comedor de profesores y prefería mi compañía sobre la de sus compañeros. Mis conversaciones con Natalie comenzaron por un artículo que yo estaba escribiendo para enseñar en una clase de la universidad. Se suponía que debía de entrevistar a un par de estudiantes sobre sus intereses y sobre lo que deseaban seguir estudiando como carrera. Le pregunté a Natalie si quería ser una de mis entrevistadas y ella accedió.Testimonio: Anne Paulk
Hay muchas razones por las que pienso que Dios tiene sentido del humor- su sentido de la ironía es una de ellas.
Por ejemplo, ¿quién hubiera imaginado cuando argumenté en la clase de inglés en mi universidad a favor del aborto y de la compatibilidad del cristianismo y la homosexualidad, que me iba…