Por Dan Hitz -Restoration Ministries
En esta serie hemos visto como construir una relación con nuestros hijos y cómo corregirlos de una manera redentora, que verdaderamente les fortalezca y les dé poder para tomar mejores decisiones. En este artículo vamos a ver la forma de arrepentirnos ante nuestros hijos por los errores que hemos cometido, y cómo mejorar nuestra relación rota con ellos. Algunos de los pensamientos en este artículo provienen de una enseñanza sobre el arrepentimiento que escuché hace muchos años por Jack Frost de Shiloh Place Ministries. Otros han sido cosas que he aprendido a través de los años como padre que ha cometido muchos errores. Lo más importante en todo el proceso son la honestidad, la humildad y la disposición a admitir cuando nos equivocamos.Por Leonor M.
Hay una historia muy peculiar: Una mañana muy fría, un hombre iba de prisa hacia su trabajo. Al doblar una esquina en su carro, vio a un niño que apretaba su nariz contra la vitrina de una panadería. Allí dentro, el panadero amasaba una mezcla fragante para una nueva horneada de pan. El niño huérfano, hambriento, observaba cada movimiento del panadero. El hombre detuvo su vehículo, descendió y fue hasta donde estaba aquel pequeño. -Hijo, ¿te gustaría comer alguno de esos panes? El niño quedó asombrado. -¡oh! sí... me gustaría mucho. Entonces el hombre entró y compró una docena; los puso dentro de una bolsa y volvió donde estaba el niño afuera, de pie. -Aquí están -ofreció el hombre, extendiendo la bolsa al niño. Al irse, sintió que tiraban de su camisa. Miró hacia atrás y oyó cuando el niño le dijo: -¡Señor!... ¿usted es Dios?Por David Alvarez
A menudo tratamos de imaginar cómo vendrá nuestra sanidad. Esperamos que un profeta de Dios diga nuestro nombre en una conferencia de 5,000 personas y que seremos sanados en una forma milagrosa. O quizá iremos a una reunión de avivamiento y seremos «muertos en el Espíritu», y nunca más volveremos a experimentar…
Los retos de la vida íntima
"Dios sana el corazón quebrantado cuando le damos todos los pedazos".
Él usó el dolor que experimentó June Hunt en su propia familia, para desarrollar en ella compasión por otros. Ahora entiende cómo el dolor emocional puede paralizar la vida de una persona y ha decidido hacer una diferencia positiva en la de aquellos que más lo necesitan.
