Por: Dan Hitz
En este artículo de la serie sobre la comunicación con nuestros adolescentes, veremos sobre cómo hablar con nuestros hijos sobre los temas difíciles de la vida. Usted sabe... esas conversaciones que comienzan cuando eran más jóvenes con preguntas sencillas como "¿De dónde vengo?". Como padres fieles tenemos que tratar temas como las drogas, el alcohol, la pornografía, el sexting[1], y la moral sexual conforme nuestros hijos se hacen mayores.Artículos
Por Denise Shick
Actualmente la cultura está sumergida en la confusión de género. En Estados Unidos, el famoso Bruce Jenner permitió que su transición a mujer fuera transmitida por televisión; la periodista Bárbara Walters ha aparecido como defensora de los niños en transición, al igual que otros como Oprah. Recientemente Jazz, un transexual adolescente, se convirtió en parte de una campaña de publicidad de productos cosméticos para adolescentes, que promoverá esta confusión entre ellos.Steven R. Tracy
NATURALEZA Y CARACTERÍSTICAS La vergüenza es la emoción humana más poderosa. Con frecuencia, dirige, abruma y transforma todas las demás emociones pensamientos y experiencias. Podemos definirla como un sentido profundo y doloroso de incompetencia, así como de fracaso personal, que tiene como base la inhabilidad de cumplir con los estándares de conducta; estándares impuestos por nosotros mismos o por otros. La vergüenza es la respuesta emocional que damos a la percepción de ser culpable. Así que, esta es saludable, cuando se trata de la respuesta apropiada en contra de una violación de la ley de Dios. Así, es un regalo divino, porque nos muestra que algo está mal, que no vivimos de acuerdo a nuestro diseño original y que nos estamos alejando de nuestro amante y santo Creador (Romanos 2:14-15), es una llamado de gracia para corregirnos y limpiarnos, de manera que podamos ser lo que el Señor quiere que seamos.Por Dan Hitz -Restoration Ministries
En esta serie hemos visto como construir una relación con nuestros hijos y cómo corregirlos de una manera redentora, que verdaderamente les fortalezca y les dé poder para tomar mejores decisiones. En este artículo vamos a ver la forma de arrepentirnos ante nuestros hijos por los errores que hemos cometido, y cómo mejorar nuestra relación rota con ellos. Algunos de los pensamientos en este artículo provienen de una enseñanza sobre el arrepentimiento que escuché hace muchos años por Jack Frost de Shiloh Place Ministries. Otros han sido cosas que he aprendido a través de los años como padre que ha cometido muchos errores. Lo más importante en todo el proceso son la honestidad, la humildad y la disposición a admitir cuando nos equivocamos.Por: Living Hope Ministries
Mi nombre es Kevin. Tengo 35 años de edad. El hombre que soy hoy en día no es el hombre que siempre he sido. Mi vida ha cambiado radicalmente. Pero voy a hacerte un poco de historia para que ubiques mi escenario: Cuando tenía tan sólo dos años, mis padres se divorciaron. Mi mamá siempre me ha amado y me ha apoyado en todo. Ella siempre ha sido mi mejor amiga y lo sigue siendo en la actualidad. Mi padre realmente nunca estuvo presente mientras yo crecía, pero cuando estaba, él era muy abusivo verbal y físicamente, y, a veces, sexualmente. Decía que era su manera de enseñarme a ser un hombre.Psic. Armida de M.
Cuando hablamos de sanidad del alma, estamos hablando en términos generales de sanidad de las emociones. La mayoría de los problemas emocionales surgen de la relación paternal, que es de donde el niño debe recibir amor, aceptación, seguridad, identidad, una sana auto-estima y disciplina. Si estas necesidades son suplidas en forma equilibrada, el niño normalmente se convierte en una persona emocionalmente madura. Si estas cualidades están ausentes, el niño sufrirá y tendrá problemas como adulto. Las heridas provenientes de la relación del niño con sus padres, pueden ser las más severas y duraderas en la vida.Por Frank Worthen
"Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano" Salmo 32:3, 4 En algún momento Martín parecía tenerlo todo. Pero esa fase de su vida se había esfumado. Ahora se encontraba en medio de una severa depresión. "No sé qué es lo que pasa conmigo", me dijo en una sesión de consejería. "¡Parece como si me fuera a romper en pedazos!" Aunque no había practicado la homosexualidad, Martín tenía un gran interés en el estilo de vida homosexual. Se encontraba a una corta distancia de sus límites, como una mariposa revoloteando alrededor de la flama.Por Leonor M.
Hay una historia muy peculiar: Una mañana muy fría, un hombre iba de prisa hacia su trabajo. Al doblar una esquina en su carro, vio a un niño que apretaba su nariz contra la vitrina de una panadería. Allí dentro, el panadero amasaba una mezcla fragante para una nueva horneada de pan. El niño huérfano, hambriento, observaba cada movimiento del panadero. El hombre detuvo su vehículo, descendió y fue hasta donde estaba aquel pequeño. -Hijo, ¿te gustaría comer alguno de esos panes? El niño quedó asombrado. -¡oh! sí... me gustaría mucho. Entonces el hombre entró y compró una docena; los puso dentro de una bolsa y volvió donde estaba el niño afuera, de pie. -Aquí están -ofreció el hombre, extendiendo la bolsa al niño. Al irse, sintió que tiraban de su camisa. Miró hacia atrás y oyó cuando el niño le dijo: -¡Señor!... ¿usted es Dios?Por David Alvarez
A menudo tratamos de imaginar cómo vendrá nuestra sanidad. Esperamos que un profeta de Dios diga nuestro nombre en una conferencia de 5,000 personas y que seremos sanados en una forma milagrosa. O quizá iremos a una reunión de avivamiento y seremos «muertos en el Espíritu», y nunca más volveremos a experimentar…
Por Lou Whitworth
Introducción
Stu Weber, en su nuevo libro, Four Pillars of a Man’s Heart: Bringing Strength into Balance (Cuatro columnas del corazón de un hombre: cómo equilibrar la fuerza),{1} dice que la masculinidad bíblica descansa sobre cuatro columnas. Las cuatro columnas representan cuatro aspectos importantes de la vida de un hombre. … Lee…